No se puede contentar a todo el mundo, y Ryuhei kitamura lo sabe mejor que nadie.
Su gore estilizado y manierista funciona bastante bien, pero las modas pasan en Japón más rápido que las etapas musicales de las estrellas del J-Pop.
El dinero de verdad se encuentra en desplumar a jovencitas que acaban de descubrir la mística cool del cristianismo, y anhelan el ideal romántico clásico europeo. De ahí nacen bodrios como "Sky High". Nada de Nada de Nada.
Su gore estilizado y manierista funciona bastante bien, pero las modas pasan en Japón más rápido que las etapas musicales de las estrellas del J-Pop.
El dinero de verdad se encuentra en desplumar a jovencitas que acaban de descubrir la mística cool del cristianismo, y anhelan el ideal romántico clásico europeo. De ahí nacen bodrios como "Sky High". Nada de Nada de Nada.
3 comentarios :
Le debo un segundo visionado, pero he de reconocer que la primera vez me gustó bastante (aunque quizás me pierda mi fascinación por las películas de don Ryuhei, a qué negarlo).
Es un corto alargado, y esto no es el típico comentario de gilipollas resabiao, no, viene de un manga si, pero primero hizo un corto de una selección de los mismos llamada Jam Films, ahora no recuerdo cual, haber hay tres. Yo soy Ryuhei Kitamurista, que es una postura comparable a defender a Uwe Boll. Pero es que Aragami, que casi nunca se la tiene presente, es un obra maestra, con permiso de Versus, claro.
no, no, no me malinterpreten. me fascina lo kitamúrico como al que más, pero es que "Sky High" me resultó soporífera, manida y poco original... pero en comparación con sus burradas zombificadas, claro.
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