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martes

Sitges 2016: índice

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_____Noticias
Sitges 2016: El espíritu de Sitges sobrevuela el Phenomena
Sitges 2016: Star Trek conquista Sitges
Sitges 2016: El Festival presenta la programación de su 49a edición
Sitges 2016: Sitges 2016 se llenará del cine de género más actual e innovador.
Sitges 2016: El Festival se prepara con dos sesiones de cortos fantásticos al aire libre
Sitges 2016: La perturbadora Inside, de Miguel Ángel Vivas, inaugurará Sitges 2016
Sitges 2016: La sección Brigadoon cumple 30 años en el Festival de Sitges.
Sitges 2016: Ya disponible la lista definitiva de propuestas asiáticas para este año.
Sitges 2016: Los nuevos trabajos de Terrence Malick y Werner Herzog en la Sección Oficial
Sitges 2016: Novedades en la Sección Noves Visions



_____en tierras de cine (especial sitges)
etdc (XL) especial sitges - un pequeño homenaje a Wes Craven (Wes Craven's New Nightmare, 1994)
etdc (XLI): especial sitges - The Day of the Triffids (Steve Sekely, 1962)
Sitges 2016: el recuerdo árido (Phantasm, 1979) [revisitando etdc (X)]
etdc (XLII): especial sitges - ¿Quién Puede Matar a un Niño? (Narciso Ibáñez Serrador, 1976)



_____Crónicas
"Sitges 2016, día 1 [viernes 7]"
"Sitges 2016, día 2 [sábado 8]"
"Sitges 2016, día 3 [domingo 9]"
"Sitges 2016, día 4 [lunes 10]"
"Sitges 2016, día 5 [martes 11]"
"Sitges 2016, día 6 [miércoles 12]"
"Sitges 2016, día 7 [jueves 13]"
"Sitges 2016, día 8 [viernes 14]"
"Sitges 2016, día 9 [sábado 15]"
"Sitges 2016: el top ten de tdc"



_____Reseñas
"Sitges 2016: Abattoir (Darren Lynn Bousman, 2016)"
"Sitges 2016: Bed of the Dead (Jeff Maher, 2016)"
"Sitges 2016: Blair Witch (Adam Wingard, 2016)"
"Sitges 2016: The Eyes of my Mother (Nicolas Pesce, 2016)"
"Sitges 2016: The Mermaid (Stephen Chow, 2016)"
"Sitges 2016: Shelley (Ali Abbasi, 2016)"
"Sitges 2016: Swiss Army Man (Dan Kwan, Daniel Scheinert, 2016)"
"Sitges 2016: Train to Busan (Yeon Sang-ho, 2016)"
"Sitges 2016: Under the Shadow (Babak Anvari, 2016)"
"Sitges 2016: The Wailing (Na Hong-jin, 2016) (por Hombre Lobo)"
"Sitges 2016: The Wailing (Na Hong-jin, 2016) (por yume)"
"Sitges 2016: The Yellow Sea (Hong-jin Na, 2010)"



_____Palmarés
Sitges 2016: palmarés completo



_____Sitges 17: Noticias Previas
Sitges 2017: El preestreno de ‘Kong: Skull Island’ se suma a los actos del 50 aniversario del Festival
Sitges 2017: William Friedkin, primer Gran Premio Honorífico del 50 aniversario de Sitges





yume

Sitges 2016: el top ten de tdc

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Un año más, y esto pinta ya a tradición asentándose, José Hernández, que escribe sus excelentes notas en CINeol, y las buenas gentes de El Pájaro Burlón, han hecho su top ten de la crítica del Festival de Sitges 2016, y han tenido en consideración pedirme mi opinión para tal menester. Admiro su capacidad sobrenatural para puntuar de inmediato las películas, más que nada porque a mí me cuesta una barbaridad ser tan claro con lo que he visto. Pero ya son muchos años, y ser soldados de Festival no sólo une, si no que además a veces se nos pegan cosas (algunas buenas). Por eso, porque cada vez me cuesta menos, y porque me parece una costumbre muy bonita, ahí va mi artículo final: un top ten extended version sobre Sitges 2016, un perfecto resumen y un buen recuerdo de lo que ha sido el presente certamen. Por cierto: [AQUÍ] el top ten de CINeol, y [AQUÍ] el de El Pájaro Burlón. ¡Hasta el año que viene!

1- The Handmaiden (Chan-wook Park, 2016)
¿POR QUÉ?: Por su perfecta combinación de cine clásico, arte, hedonismo, y sensualidad. Por su inteligente propuesta, y por cómo pervierte lo que esperamos del erotismo oriental, y de la eterna rivalidad entre Japón y Corea. Y sobre todo por cómo juega con el género ukiyo-e con tentáculos.
SE RECOMIENDA: A estetas y amantes del buen cine. Es casi perfecta. Y recomendada para la gente que no se escandaliza por un poco de sexo en pantalla.

2- Hell or High Water (David Mackenzie, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es impecable. porque será uno de los éxitos indiscutibles de este año. Con guión y unos diálogos excelentes, hasta los personajes más secundarios tienen una escena en la que se salen.
SE RECOMIENDA: A todo el mundo. Es una pieza magistral.

3- The Neon Demon (Nicolas Winding Refn, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es bellísima, porque es compleja y porque se necesita pensarla para que todo encaje. Porque es de Winding Refn y el director está por encima de todas las cosas incluso cuando imita a Lynch. Y por Elle Fanning, que sólo con la mirada es capaz de dar un vuelco completo a su personaje.
SE RECOMIENDA: A los amantes de NWR. Y a sus detractores, que una buena discusión mejora cualquier tertulia.

4- Tenemos la Carne (Emiliano Rocha Minter, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es fascinante. Y dura. Y sucia. Y excitante. Y porque es ciencia ficción, es Apocalipsis, y es en cierta medida cine social, pero lo que de verdad es esta película es poética de la carne, de la supervivencia y de lo decadente.
SE RECOMIENDA: A los amantes del buen cine independiente que se dejan provocar y lo disfrutan. Y a los que piensan que el sexo también puede ser poesía.

5- The Wailing
¿POR QUÉ?: Por sorprendente y por cómo se sobrepone a un barullo de conceptos para acabar mostrándose como una película de terror en toda regla. Y por una de las escenas más acojonantes (la del ritual) de los últimos tiempos.
SE RECOMIENDA: A los fanáticos del cine coreano, y a los amantes del cine de horror con paciencia, porque tarda en mostrarse como tal.

6- A Dark Song (Liam Gavin, 2016)
¿POR QUÉ?: Por que es muy interesante armar una película como un ritual de magia en proceso, en tono realista, y por un final sorprendente de esos que dejan huella.
SE RECOMIENDA: A los fans del horror que no esperan fuegos artificiales, pero que no se sorprenden si al final los encuentran.

7- The Eyes of my Mother (Nicolas Pesce, 2016)
¿POR QUÉ?: Por sorprendente, por única y especial, y por unas actuaciones que te destrozan por dentro. Porque es una historia retorcida, pero posible, y pensarlo la hace todavía más impactante.
SE RECOMIENDA: A la gente que espera cine de género con alma.

8- Train to Busan (Sang-ho Yeon, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es capaz de mezclar lo zombie con el cine de catástrofes. Y lo hace de forma que funciona a la perfección. Porque es trepidante y aunque de forma algo forzada, muy emotiva.
SE RECOMIENDA: A los amantes del cine de zombies que empiezan a buscar algo más.

9- Swiss Army Man (Daniel Scheinert, Daniel Kwan, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es divertida, muy loca, y todo encaja. Por lo bien que lo hace la pareja protagonista, y porque acaba siendo muy amable a pesar de su negrísimo argumento
SE RECOMIENDA: A los que buscan ver fracasar a Daniel Radcliffe. Su actuación es fantástica.

10- Detour (Christopher Smith, 2016)
¿POR QUÉ?: Por ser clásica y muy moderna a la vez. Y por colarnos el truco más sucio y más guay del cine reciente. Sentirse estafado nunca ha sido tan interesante.
SE RECOMIENDA: Para los amantes del trhiller puro, y para todos los demás, qué demonios.


[menciones especiales]
Mon Ange (Harry Cleven, 2015)
¿POR QUÉ?: Porque es bellísima. porque es poesía en movimiento, y porque narra una historia encantadora y adorable. Y además en tono fantástico.
SE RECOMIENDA: Para los que piensan que el cine fantástico es todo igual.

The Lure (Agnieszka Smoczynska, 2016)
¿POR QUÉ?: Por lo amablemente perversa. Porque su feminismo lúdico es maravilloso, y porque es jodidamente loca y divertida.
SE RECOMIENDA: Esta es difícil, porque es muy rara. Lo fácil es decir que a los defensores a ultranza del cine independiente, supongo. Pero creo que todo el mundo debería probarla.

Colossal (Nacho Vigalondo, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque me había mantenido de forma consciente lejos de cualquier información sobre ella y me sorprendió muy gratamente. Y sobre todo porque es una idea totalmente estúpida, pero acaba funcionando.
SE RECOMIENDA: A los amantes del Kaiju Eiga, pero bizarro. Y a los que un buen chiste no les amarga una película de hora y media.


[la peor de mi festival]
Kryptonita (Nicanor Loreti, 2015)
¿POR QUÉ?: Porque no entendía nada, por su estética horrenda, su ausencia de humor, y porque su chascarrillo sobre la Liga de la Justicia no acaba de llenar una película aunque lo pretendan mezclar con otros tipos de géneros cinematográficos.




yume

Sitges 2016: día 9 [sábado 15]

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sábado 15

A efectos prácticos, para la prensa el sábado es el último día de Festival, ya que el candancio y la acumulación de películas hace muy difícil pensar en disfrutar de las maratones del domingo. Así que bienvenidos a la última entrada del diario de este Sitges 2016.


limehouse golem
The Limehouse Golem (Juan Carlos Medina, 2016)
Con un diseño de producción apabullante, una fotografía deliciosa, y un elenco de grandes nombres, The Limehouse Golem pretende ser una maquinaria de relojería, bella y exacta, pero que bebe de demasiados sitios, demasiado identificables, como para destacar de verdad sobre las demás propuestas de ese estilo. Y no me refiero a clásicos del cine de horror británico con Jack the ripper como protagonista, ni a otras versiones más modernas y fallidas como From Hell. Hablo del argumento, que aunque basado en la novela homónima de Peter Ackroyd, remite a otras películas con temática de investigación criminal, con idéntica premisa, y sorprendente (en absoluto) giro final. Si bien argumentalmente me pareció fallida porque se pueden reconocer los patrones de la trama muy rápido, toda la parte artística, desde la escenografía a las actuaciones le otorgan un alto valor al conjunto final que puede pasar como una buena película a secas.


voyage of time
Voyage of Time (Terrence Malick, 2016)
Si Herzog se había montado un modesto guioncito con el fin de tener una excusa para fotografiar y rodar paisajes, Malick, después de su experiencia en El Árbol de la Vida, ha optado por no buscar excusas y dedicarse, junto a National Geographic, al documentalismo natural, y a la contemplación de la belleza sin más. Pero claro, armar un largometraje así de descontextualizado pierde profundidad, y valor cinematográfico, así que acaba articulando un panegírico a modo de anhelo o reproche a la mismísima Existencia, en una voz en off interpretada por la magnífica Cate Blanchett. El tono final de la cinta, que narra de manera desarticulada, y danzando entre formato cinematográfico y casero, el inicio y final del universo, centrándose en la vida en la Tierra, acaba siendo muy pesimista, al no recibir ninguno de los hijos de esta Existencia respuesta a sus deseos, preguntas y miedos, y aunque al final intenta aportar algo de esperanza, en ese retorno de la materia a su lugar de nacimiento en la singularidad del Big Crunch, la solemne y profunda voz de Blanchett, y las imágenes documentales de dramas humanos, no permiten demasiadas alegrías. Muy bella, e imponente, Voyage of Time es una película enorme, pero es aconsejable ir a verla descansado para no caer atrapado por su ritmo pausado y somnoliento.


arrival
Arrival (Denis Villeneuve, 2016)
Con un despliegue de seguridad desmesurado y rozando lo orweliano, con decenas de agentes de seguridad vestidos de traje y armados con cámaras de visión nocturna, Sitges presume de que ha conseguido la proyección de una de las películas más esperadas del año, Arrival , del aclamado Denis Villeneuve. El director ya había tenido las agallas de llevar a la gran pantalla un texto tan complicado como El Hombre Duplicado de José Saramago con Enemy, y ahora hace el doble mortal con tirabuzón y sin red al adaptar el cuento Story of Your Life de Ted Chiang. Y vuelve a salir victorioso del intento, porque es capaz de ser absolutamente fiel, y extraer lo mejor de la historia a pesar de su enrevesada estructura, y a la vez evitar perderse en los complicados juegos científicos del texto a través de una muy práctica voz en off. Pero me temo que ese es su triunfo y a la vez su fracaso, porque lo que hacía verdaderamente especial a Story of Your Life era esa descripción detallada de las dificultades de las bases de la comunicación interespecífica. Queda, en todo caso, una gran película, y muy emotiva incluso para los que ya conocíamos el final de la historia. Lástima quedara empañada por el excesivo despliegue de seguridad de Sony Pictures, y sobre todo por la espantosa calidad de la proyección. No es la primera vez que me quejo del proyector del Auditori, pero en Arrival era escandaloso. Con una película con muchos tonos claros y fríos, el brillo de la lámpara era tan bajo que incluso se perdían las facciones de los protagonistas en varios planos. Algunos malpensados afirmaban que ambas cosas estaban relacionadas, y que la mala proyección era un sistema de seguridad para evitar la distribución ilícita, pero váyase vd. a saber...


yoga hosers
Yoga Hosers (Kevin Smith, 2016)
Hay dos cosas que se habían convertido en habituales en el Festival de Sitges y que son capaces de arruinarte no sólo la proyección, si no, a veces, el día entero. Una eran los fallos del proyector, suceso que era entre cómico y lamentable, y que llegó un año hasta provocar que una película no tuviera pase, de tal era el retraso que se estaba generando. Este año hemos sido muy afortunados, y no he presenciado ninguno, ni he oído de ninguna sesión. Enhorabuena, pues. La otra cosa son los retrasos en sí. La gestión de los accesos, salidas, limpiezas varias, las largas presentaciones, o simples problemas técnicos hacen año tras año que las películas vayan fuera de horario con bastante facilidad. Este 2016 todo estaba yendo con una precisión germánica, aunque la mayoría de veces a costa de movilizar a la gente de las colas con modos y pasión de perro pastor de ovejas catalán. Aún así, enhorabuena Sitges, gran trabajo. Pero en cambio, el sábado se les descontroló bastante. El retraso afectó al Auditori, comprensible tras el despliegue de servicio secreto de Arrival , y desconozco la razón del enorme retraso de la Sala Tramuntana, pero Yoga Hosers arrancó muy muy tarde. Tanto que hizo que su corto previo fuera silvado profusamente porque iba a provocar que la película empezara todavía más tarde. Así que a media cinta de Kevin Smith tuve que abandonar, para poder llegar a tiempo a la siguiente sesión. Aunque es probable que hubiera salido igual, porque la película estaba siendo horrenda. Efectivamente, me han descubierto. Todo este rollo es porque no tengo nada más que decir de Yoga Hosers.


monster
The Monster (Bryan Bertino, 2016)
Una madre y su hija deben enfrentarse a un terrorífico monstruo cuando tienen una avería en su coche en una solitaria carretera de montaña. Con este sencillo argumento, Bryan Bertino, el director de The Strangers, vuelve a buscar las raíces del género para exponerlas simplificadas y sin grandes artificios, intentando crear en este caso una monster movie clásica en toda regla. Personajes psicológicamente torturados, se ven forzados a transformar su personalidad para enfrentarse ante un ser sobrenatural, del que no sabemos nada, con el objetivo de poder llegar al día siguiente con vida. Sencilla en su estructura (presentación, incidente, descubrimiento, flashbacks, enfrentamiento, resolución), es muy efectiva por su modestia, y por el cariño que han puesto en la creación de los efectos prácticos del monstruo. Por eso, mi película de despedida del Festival de este año puede llevar la cabeza bien alta. Quizá no es de las mejores del año, pero visto el nivel bastante mediocre del programa (no puedo decir que haya ninguna que me haya robado el corazón, y sí que la gran mayoría eran bastante correctas), acabar el Festival de Cinema Fantàstic de Catalunya con una película de monstruos, es un lujazo. Hasta el año que viene, Sitges.



yume

sábado

Sitges 2016: día 8 [viernes 14]

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viernes 14

neon demon
The Neon Demon (Nicolas Winding Refn, 2016)
La presentación en diferido del propio director ya pone en claro el tema de la película. Estamos inundados de belleza, lo envuelve todo, pero está en otro nivel de existencia. Es el objetivo último, lo idealizado, lo perfecto, lo bello, el fin último de la creación y la razón de todas las cosas. Y lo expone a través de un thriller de inspiración lynchiana, porque no podía ser de otra manera al tratar sobre Hollywood (Lynch sentó cátedra sobre la materia en el pasado), donde una chica llega a las colinas para ganarse la vida como modelo y se encuentra con un mundo dominado por la envidia y el deseo. Pero la joven, interpretada con mucha más profundidad de la que parece por Elle Fanning, acaba por descubrir el poder casi divino de la verdadera belleza, una que es inalcanzable para la mayoría, y lo hace cuando el tono de la película pierde realismo y entra un tono más oscuro, más cercano al horror. Esa bipolaridad divinidad-terrenalidad, y el choque entre ambas, emulando aquí una especie de vampirismo heterodoxo, no es si no la forma más simple de registrar la ascensión de una deidad, con el triángulo como elemento simbólico, y la carne consumida como metáfora del viaje. Y luego están los escenarios, y la iluminación, y la fotografía, y el síndrome de Sthendal...


dawn of the dead
Dawn of the Dead - European Cut (George A. Romero, 1978)
El verdadero clásico de los clásicos del horror. La película que marcó las reglas y asentó la mitología de lo zombie. Todo lo que ha sido el subgénero nació aquí, y ha tenido que escindirse la materia en otra clase de monstruo, el infectado, para poder aportar algo nuevo después de Dawn of the Dead. Los zombies lentos, los inicios de la plaga, los supervivientes atrincherados en un centro comercial, el escape en helicóptero, la banda de asaltadores, la creatividad en el uso de las armas, la descripción detallada de las fases del contagio, y las formas, los medios luchando por dar la última advertencia, y la paulatina desaparición de las noticias, la incapacidad para desvelar las causas, la casi total prohibición de usar la palabra zombie en el contexto que tiene desde ese momento... Y todo lo demás. Porque es una película enorme, trepidante, con efectos especiales prácticos que aún están por mejorar (Tom Savini manda), y además porque el dinero lo pusieron los Argento, y se nota su influencia en el montaje, en el planteamiento formal, y sobre todo en la música (inconfundible la banda sonora de Goblin). Así, en pantalla grande, restaurada, es un auténtico lujo que no había que perderse.


avalanche
Operation Avalanche (Matt Johnson, 2016)
Ya se habían hecho documentales antes sobre la teoría de que el hombre nunca llegó a pisar la Luna, pero Operation Avalanche llega un poco más lejos, al plantearlo como un found footage muy bien conseguido, aunque sin pretensiones de parecer realista. Muy bien pensado, tratado como una tensa y brillante película de espías, seria y concisa, pero con momentos muy divertidos, el equipo que ya nos trajeran The Dirties vuelven a crear una obra muy original y atractiva, capaz de hacernos olvidar obras anteriores con similar argumento.¿Cómo podría haberse falseado la conquista de la Luna?, ¿en qué circunstancias ocurrió para que fuera necesario tan engaño y para que no se haya descubierto la argucia todavía?


tunnel
Tunnel (Kim Seong-hun, 2016)
(con la presencia de su director y la actriz principal)
Tunnel narra la tensa lucha por la supervivencia de un padre de familia que queda enterrado en su coche bajo los cascotes de un tunel derrumbado en la autopista. A la vez, corren paralelas las historias de los esfuerzos de su mujer por mantener la búsqueda viva tras el paso de las semanas, y de los trabajadores que mantienen la lucha por liberar al hombre de bajo las runas. Y por otro lado, a su aire, van las reacciones gubernamentales, en una dura crítica al poco desinteresado trabajo de los políticos. El director de A Hard Day deja casi totalmente de lado la comicidad, para presentar una cinta muy seria, aunque bastante amable en lo que se refiere al tono de lo que podría haber sido semejante tragedia.


swiss army man
Swiss Army Man (Daniel Scheinert, Daniel Kwan, 2016)
Sin duda, una de las películas más especiales del presente Festival. Sin dar pie a que el espectador entienda la situación en la que sucede toda la acción, y que se desvela en un final sin efectismos pero chocante de todas formas, Swiss Army Man recoge lo mejor de la fantasía de "bajo presupuesto" de Gondry para contar una historia muy negra de amor obsesivo, necrofilia y amistad imperecedera. Pero el tono feliz y amable de la loca narración esconde en todo momento la oscuridad que queda detrás. Aunque el espectador nunca pierde la sensación de que algo está mal. En definitiva es una pequeña joya, y más gracias a una interpretación magnífica de los dos actores protagonistas, incluyendo a Radcliffe, en el papel de su vida, interpretando a un cadáver inanimado y rebosante de gases. Porque quién pensaría que una hora y media de chistes sobre pedos no iba a hacerse pesada. Para no perdérsela por lo valiente y divertido de su propuesta.




yume

miércoles

Sitges 2016: día 7 [jueves 13]

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jueves 13

daguerrotype
Le secret de la chambre noir (Daguerrotype) (Kiyoshi Kurosawa, 2016)
A Kiyoshi Kurosawa le pasa lo mismo que a Argento, se empeña en evolucionar hacia un thriller más clásico, ligeramente sobrenatural en el caso del japonés, pero acaban dirigiendo soporíferos inventos pseudo hitchcokianos, demasiado encorsetados y artificiales. Muy japonesa pese a su factura y actores franceses, Le secret de la chambre noir divaga alrededor del argumento banal y muy recurrente de las posibilidades de la fotografía y la captura de las almas. Ah, y una estafa que se acaba complicando, aunque tampoco lleva a ningún sitio ni aporta gran cosa a la cinta. Una medianía con toques fantasmagóricos, y poco más.


dark song
A Dark Song (Liam Gavin, 2016)
No hay muchas películas que traten el tema de la magia de forma natural y desacomplejada, intentando dar una sensación de naturalidad y con un gran esfuerzo detrás por documentarse para darle todo el realismo que un tema tan opaco como ese pueda permitir. Muchas intentan ser realistas, pero se dejan llevar por el mito fantástico o directamente se dirigen al terror, perdiendo el interés en el el propio suceso mágico, para entrarse en la anécdota del resultado. A Dark Song, por el contrario, se comporta casi como un documental que sigue la vida de dos personas en pleno conjuro. No juzga si lo que hacen es verdad o ilusión, y no se embarca en efectismos baratos para crear épica ni horror. Se dedica a exponer todos los detalles, por absurdos que sean, pero que hacen de la presentación y del nudo piezas bellísimas que van introduciendo al espectador en una especie de trance invocatorio muy apropiado. Y sea realista o no, acabe funcionando o no, todo encaja en un equilibrio perfecto. Y entonces llega el desenlace, y aquí es donde no he acabado de posicionarme. Un final inesperado, y rompedor, mágico de verdad, tanto en sentido como en efectismo, hace que la sobriedad y misterio que guiaba la historia hasta ese momento vuele por los aires en un verdadero salto mortal con tirabuzón y sin red, por encima de un gigantesco tiburón. Desconcertado, salgo de la sala sin estar convencido de la apuesta final. Es valiente, desde luego. Y muy acertada a nivel argumental, pero cuesta aceptar un final tan explícito en una obra tan mesurada.


ikarie
Ikarie XB 1 (Jindrich Polák, 1963)
Una de las grandes apuestas de la presente edición de Sitges era el cine de ciencia ficción soviético, donde el Festival proponía varias de las más grandes obras maestras del género. Y entre ellas la muy avanzada a su tiempo Ikarie XB 1, a simple vista una de las principales inspiraciones para la Odisea del Espacio de Kubrick, aunque el maestro siempre se preocupó en negarlo activamente. Con un argumento precursor también de lo que en unos será Star Trek, la tripulación humana de la nave multinacional Ikarie se verán en una difícil situación cuando durante una misión se acerquen a una estrella negra que les infecta de un pesimismo existencial, al parecer irreversible. Con unas ideas avanzadísimas, y con una misióm muy clara de hacer propaganda comunista, Ikarie XB 1 es una verdadera obra maestra que merecía esta restauración, y la distribución en pantalla grande.


bubba ho-tep
Bubba Ho-Tep (Jeff Maher, 2016)
(con la presencia del director y Bruce Campbell)
Considerada ya un Sitges Classics, Bubba Ho-Tep es una de las películas más celebradas de Don Coscarelli, tanto por su alocada idea de partida, como por el protagonismo estelar del mito viviente Bruce Campbell. Elvis no murió, y vive en un asilo de ancianos en el que por casualidad también reside el cerebro de JFK injertado en el cuerpo de un viejo afroamericano cascarrabias. Y por si fuera poco, una momia chupa almas ha decidido que esa residencia es el sitio perfecto para situar su coto de caza. Con ese argumento, el director crea una película muy divertida, con algunas escenas de comicidad brillante, y retazos del terror setentero que tanto se echa de menos. Por eso, Bubba Ho-Tep es un excelente ejemplo de lo que ha sido hasta ahora la carrera de Coscarelli como director: películas adoradas por los fans, a medio camino entre la comedia y el horror que, sin saber muy bien por qué, se posicionan entre los grandes hitos del cine de género, pero que vistas con perspectiva no terminan de ser todo lo redondas que se espera. Aunque admito que vista en pantalla grande, con un público entregado, gana muchísimo. Y con un Q+A+Firmas al terminar con El Bruce en persona, se convierte en una experiencia inolvidable. ¡Larga vida a los Reyes!


weaving
The Weaving of a Dream: Johnnie To's Vision & Craft (Ferris Lin, 2016)
Es extraño que se programe un documental sobre el cómo se hizo una película justo antes de su proyección, pero en cierta medida este echo inusual se explica una vez vistas las dos obras seguidas. The Weaving of a Dream es el grandilocuente nombre de un making of bastante estándar, que se atreve a mostrar algunos puntos oscuros del rodaje, como la total falta de guión y la descoordinación de To con su guionista, aunque intente plantearlos como éxitos y formas originales de trabajar. En lo que de verdad destaca este documental es en cómo se recrea en la grabación una escena en concreto, un largo plano secuencia con centenares de extras y elementos de escenografía, rodado en una falsa cámara lenta que deja al público bastante impresionado y ansioso por ver el resultado final. Y aunque no es un spoiler en sí mismo, y no enseña nada que exponga el argumento (más que nada porque ya se espera que casi no lo haya), la anticipación, visto el resultado final bastante pobre, le hace mucho daño a la película.


three
Three (Johnnie To, 2016)
Y una vez visto el making of en la sesión de Tramuntana, nos presentan la película. Y no puedo alejar mi mente de los pormenores del rodaje, de los actores disimulando su preocupación por no tener guión, y del argumento hecho a través de retazos de situaciones armadas para guiar el ánimo del espectador, pero sin un motivo concreto. Y para acabar de sacarme se la película, la ya famosa escena rodada en falsa cámara lenta. Esto es, con los actores fingiendo caminar despacio (después de meses de entrenamiento) entre grúas de atrezzo, cables para los saltos y caídas, y con un plano secuencia que debía ser trepidante, pero que no es capaz de transmitir ni unidad ni sentido a lo que está ocurriendo en un caos de gente, disparos, y objetos volando por los aires. Y por encima de todo, mi visión de crítico, examinando los resultados artísticos en vivo de tanto esfuerzo técnico. De todas formas, eso no es lo peor de Three. La película acaba siendo una pequeñez confusa y atropellada en busca de épica, que no consigue encontrarla ni colgando de las ventanas del hospital a sus protagonistas agarrados a sábanas atadas en forma de cuerda.


yume

martes

Sitges 2016: día 6 [miércoles 12]

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miércoles 12

bed
Bed of the Dead (Jeff Maher, 2016)
Un punto de partida tan absurdo como el que un árbol en el que se realizan sacrificios humanos se acabe usando para tallar una cama extra grande, que por descontado está maldita y acaba con todos los que entran en contacto con ella, no debería llegar a ningún sitio si se toma a sí misma en serio. Pero en cierta medida Bed of the Dead lo hace con cierta frescura, hay que admitirlo, al llevar la premisa hasta el final sin tomarse un momento para la ironía. Resulta así una desconcertante película de posesión demoníaca con varias ideas espacio-temporales delirantes, varios personajes bastante arquetípicos y poco desarrollados (incluyendo un antihéroe acabado que tenía mejor aspecto que la mayoría de los que asistimos a aquella sesión), y que por acumulación acaban creado una película adorable. Se agradece el atrevimiento.


ravager
Phantasm: Ravager (David Hartman, 2016)
(con la presencia del productor)
Si bien la primera película de la saga tenía algo de iniciática y de construcción del camino del héroe mítico, pero de una forma confusa e inocente, las siguientes tres secuelas daban vueltas a varios de los logros de la original del 79 con diferente fortuna, pero sin eso especial que convirtió a Phantasm en un clásico. Ravager, la quinta y última hasta que los remakes se ceben en ella, opta por no buscar las raíces del mito, y convertir la saga en otra cosa, ya definitivamente una cinta de acción. Lo consigue, sin lugar a dudas, y es capaz de contentar al fan irredento con guiños y homenajes a toda la saga. Si es un éxito o un fracaso, el tiempo lo dirá, pero lo que sí que es esta secuela tardía y casi accidental (Coscarelli consintió grabar un corto amateur, y parece que se liaron...), es un digno cierre a la historia del Hombre Alto en el año del fallecimiento del actor Angus Scrimm. Vendrán seguro otras Phantasm, pero el recuerdo del bueno Angus es ya imborrable.


antiporn
Antiporno (Sion Sono, 2016)
Salgo de la sala muy sorprendido, en cierta medida alucinando, y bastante contento con lo que ha hecho Sion Sono ante el encargo de revitalizar el género erótico japonés popularizado por la Nikkatsu en los años 70. Porque no se le ocurre otra cosa que destruirlo. Con toques de feminismo guerrero, liberación sexual de roles, crítica al sistema cinematográfico japonés en lo referente al trato de las actrices, y además haciéndolo desde un descabellado juego de realidades y ficciones, de imágenes alucinadas, de cine dentro del cine, y de falsos recuerdos en escenarios brillantes y tonos pastel, cuyo resultado no puede más que funcionar. Grande Antiporno.


dirty south
Dirty South (Olivier Strauss, 2016)
(con la presencia del director)
No recuerdo haber presenciado antes una presentación en la que el propio director desvelara el principal motivo a descubrir de la obra que se va a ver a continuación. Siendo un cortometraje de corte metafórico donde una mujer y sus dos hijas de van a vivir a un alto edificio aislado en medio de la nada, y donde el espectador debe reconstruir de los retazos que muestra el entramado de la historia, los porqués, y hacia dónde transita todo, es bastante desconsiderado por su parte que se explique en una simple frase el significado final de la historia. Igual el Sr. Strauss quería que partiéramos de ahí, nos olvidáramos del misterio, y nos centráramos en los recursos estilísticos y de la forma de contarlo, donde cuenta con algunas ideas interesantes, como el contraste de la alta torre contra la elección de 4:3 como formato. Pero no acabo de entender su postura. Sin ese terrible spoiler, es un cortometraje excelente.


tenemos la carne
Tenemos la Carne (Emiliano Rocha Minter, 2016)
(con la presencia del director)
Una verdadera sorpresa el día que el cielo parece desmoronarse sobre Sitges. Esta es una de esas películas de festival que voy a ver porque encaja en la agenda, y que acaban siendo las que más perduran en la memoria. Tenemos la Carne es ciencia ficción, es Apocalipsis, y es en cierta medida cine social, pero lo que de verdad es esta película es poética de la carne, de la supervivencia y de lo decadente. Tres personajes descubren la vida y el mundo a partir de la reclusión, una involución al útero materno que les otorga una inmortalidad metafórica que la historia plantea como pequeñas adquisiciones de experiencias, pequeñas victorias y pequeñas muertes, que, explicadas a través de encuentros violentos y sexuales, no son más que una forma de explicar el nacimiento y la aceptación dentro de una familia. Y la posterior y última salida (vuelta) al mundo real al abandonar el nido. Fascinante.


detour
Detour (Christopher Smith, 2016)
(con la presencia del director)
Detour es uno de esos thrillers precisos en los que todo encaja a la perfección, llenos de homenajes al cine negro clásico (para empezar, el protagonista se llama Harper), y que todavía es capaz de retar al espectador sagaz y engañarlo sin trucos demasiado sucios. En busca del crimen perfecto, el joven protagonista debe enfrentarse a ese desvío de caminos que le plantea el destino y decidir si acepta la oferta para asesinar a su padrastro. Y la película nos cuenta de manera muy inteligente, a través de un hermosa edición, cómo podrían ir esos dos caminos. Pero lo que ofrece la película va bastante más lejos que lo que ya hemos podido ver antes en películas como la inocua Dos Vidas en un Instante de Gwyneth Paltrow. En Detour nada es lo que parece, aunque descubrir que todas las cartas están sobre la mesa desde el principio de la película no hace más que aumentar mi admiración por esta historia. Sin duda, una de las mejores películas de la presente edición.


31
31 (Rob Zombie, 2016)
Rob Zombie ha desconectado. Al menos de mis expectativas sobre su cine. Entiendo que ciertos ámbitos destrozaron su muy personal Lords os Salem, pero semejante paso atrás en su carrera no tiene mucha explicación en su trayectoria. Partiendo del homenaje al slasher clásico, pero hipervitaminado de La Casa de los 1000 Cadáveres, 31 no parece más que un divertimento entre giras, si no un mero compromiso con la productora, realizado con dejadez. Apuesta por el espectáculo sin más, y se olvida de lo que de verdad hace interesantes sus propuestas. No profundiza aquí en el significado del mal, ni desarrolla una historia sobre la decadencia. Parece haberse quedado en un esbozo de lo que la gente espera de él, y lo lleva a cabo sin nada de interés. No hay unidad ni narrativa en los escenarios donde acontece la caza. De echo, se usan un par de veces y rápido decorados ultra barrocos, pero para la acción de verdad vuelve siempre al mismo almacén industrial donde no se ve nada. No hay ninguna buena interpretación de los actores, ni guión que la necesite, y el esperpento amoral parece pre-diseñado, sin alma. Un mero espectáculo visual vacío. Y para acabarlo de destrozar, el montaje es atroz y molesto, cuando no solo entrecortado y desconcertante. Parece que Zombie quiera dar alas a sus críticos haciendo justamente lo que éstos esperan de él. Mejor pensar eso, que creer que The Devil's Rejects, Halloween 2, o Lords of Salem, fueron un simple accidente. La pregunta de verdad es, ¿hacia a dónde va a ir Rob Zombie a partir de ahora?




yume

lunes

Sitges 2016: día 5 [martes 11]

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martes 11

handmaiden
The Handmaiden (Chan-wook Park, 2016)
De un plumazo, y mucho arte, Park Chan-wook es capaz de golpearte con una peli de más de dos horas y media, preciosa, muy sensual, y permitirse una erótica de pulpo gigante sin pestañear. Porque la preocupación estética del director coreano era evidente en sus obras anteriores, pero no destacaban precisamente por su sobriedad (salvo Thirst, claro), pero en The Handmaiden se presta al cine más clásico, de ambientes, personajes, y quiebros argumentales, para regalarnos una obra magistral tanto en su reiteración de puntos de vista que enriquecen y continúan las historias anteriores, como por su capacidad final de hacer un último giro de matices para aceptar el humor inherente a toda la situación. Y a la vez que cocina una película de corte erótico en su sentido clásico, de buen gusto y belleza pictórica, es capaz de crear un gran chiste sobre el erotismo bizarro decimonónico japonés, sin llegar a faltarle el respeto a la cuestión en ningún momento. Una obra redonda, se mire por donde se mire.


phantasm
Phantasm (Don Coscarelli, 1979)
Tan fresca como hace casi cuarenta años, la edad le ha dado incluso un refuerzo a sus brumosas imágenes en el sentido onírico. En esta época actual de nostalgia, muchas veces forzada, el ejercicio de recuperación de este auténtico clásico del horror, remasterizándolo para pantalla grande, como poca gente lo había disfrutado en su momento, y con la presencia del mismísimo Don Coscarelli en la sala, dispuesto a uno de los Q+A más interesantes (aunque lamentablemente corto) del Festival, hacen de este pase una autentica gozada y un privilegio. La película no falla: una serie de deliciosos sinsentidos, que el propio Coscarelli es a veces incapaz de justificar, hacen de Phantasm una joya imperecedera. Las secuelas pueden ser más o menos graciosas, pero la original, sin lugar a dudas, marcó una época.


sonar
Sonar (Philipp Maas, Dominik Stockhausen, 2016)
Si Catatonic era el más publicitado de los cortometrajes 360 del espacio Sitges Cocoon, porque estaba orientado hacia el horror físico (era más un tren de la bruja que una verdadera historia con planteamiento, nudo, y desenlace), Sonar era el siguiente en interés del público, y es una apuesta más interesante en la exploración de las características de la realidad virtual para contar una historia. En Catatonic somos partícipes de la acción, entrando en la posición y gestos del protagonista, y ahí reside su impacto. Por su lado, Sonar te pone en la situación de ser un ente independiente de lo que sucede en la acción, atado a ella, pero ni un sujeto físico, ni la propia nave que se adentra en busca de las profundidades de ese misterioso abismo. Eso crea un extraño relato psicológico a medio camino de ser un narrador omnisciente y un personaje de la historia. Y el verdadero impacto llega cuando ese ser independiente, el espectador, queda atrapado fuera de las leyes físicas que, aunque realidad virtual, seguimos esperando que sean constantes. Ahí, es cuando las verdaderas bondades del corto explotan y dejan sin aliento. una experiencia muy interesante que abren un importante camino para el cine del futuro.


martyr
Let Me Make You a Martyr (Corey Asraf, John Swab, 2016)
El Festival siempre pasa factura, y si hubiera estado solo en la sala en la proyección de Let me Make You a Martyr, hubiera asegurado sin mucha duda, que la culpa de mi total desconexión con la historia de esta película era de mi falta de sueño y de mi lucha despiadada por mantenerme centrado en los diálogos. Pero no fue así. No conseguí hablar con nadie a la salida del cine que hubiera disfrutado de un argumento innecesariamente enrevesado, con metáforas religiosas usadas de forma torpe y demasiado opacas, y con un montón de personajes sin carisma que no consiguen mantener el interés. Todos, excepto el asesino a sueldo interpretado por Marilyn Manson, personaje que se mueve en los lindes de la historia, y que a nivel interpretativo también parece estar haciendo su propia película, autoconsciente, incluso capaz de romper la cuarta pared en alguna ocasión, en una película mucho más interesante que la que hacen el resto. Todo muy curioso, porque de verdad pensé que era culpa mía.


valley of violence
In a Valley of Violence (Ti West, 2016)
Un Cine Prado abarrotado (curioso que sabiendo la expectación que suele generar en Sitges Ti West, se relegue su cinta a un único pase Seven Chances), dio una acogedora bienvenida a este extraño y muy interesante western interpretado por un comedido Ethan Hawke y un deliciosamente pasado de vueltas John Travolta. La historia es la de siempre, un solitario pistolero huye de la violencia hasta que se hace inevitable su actuación y se desencadena la venganza. Lo que hace interesante a la versión de West es su forma de abordarlo, con mucha ironía y mesura, y pincelándolo todo con un fino sentido del humor. La película la hemos visto mil veces, incluso recuerda poderosamente a la cinta del 2015 The Salvation con Mads Mikkelsen, pero en este caso la apuesta está en un tono muy original que hace de In a Valley of Violence, una de esas películas que sorprende por muy poco que se espere de ellas.




yume

domingo

Sitges 2016: día 4 [lunes 10]

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lunes 10

salt and fire
Salt and Fire (Werner Herzog, 2016)
Herzog se dedica aquí a hacer lo que más le gusta, y lo hace sin rubor y sin complejos, reduciendo la trama y diálogos a lo mínimo necesario para poner a rodar una historia de la que desentenderse en el momento apropiado y le lleve a dedicarse al disfrute hedonista de la belleza per se. A partir de una anécdota interpretada de forma quizá demasiado intensa por sus actores, el director planta su cámara y se dedica a fotografiar el paisaje. La excusa ecologista se queda al fin en eso en cuando la cámara se planta en el desierto de sal y el argumento abandona la trama para dedicarse solo a la belleza de lo que sucede casi por casualidad delante del objetivo.


dog eat dog
Dog Eat Dog (Paul Schrader, 2016)
Si se dijera que la preprodución de esta película consistió únicamente en conseguir un buen fajo de billetes y un saquito de cocaína, para entregárselo a los tres protagonistas con la única consigna de "salid ahí a disfrutar", y que el único trabajo de dirección ha consistido en seguir al trio de histriones, para no perderse nada de lo que hacen, yo me lo creería. Porque Cage, Dafoe y Mathew Cook han nacido para estos papeles, no se les espera menos, incluso cuando Cage está más comedido de lo que viene siendo habitual, que ya es un 120% de la intensidad de cualquier otro actor. La historia, aunque interesante, es lo de menos, cuando tienes a semejantes bestias en una obra bastante redonda de cine negrísimo y tensión constante. Se echa de menos un poco más de narración, pero es muy disfrutable.


blair witch
Blair Witch (Adam Wingard, 2016)
El remake de Blair Witch Project nacía con el hándicap de que difícilmente podría superar el impacto de su predecesora, porque lo que de verdad contaba en la original no era su calidad, bastante dudosa vista en perspectiva, si no la revolución que supuso en el cine de género, y en cierto sentido en el resto de cine comercial. Así, el remake, incapacitado para recrear la leyenda, ha optado por hacer bien su trabajo como obra de ficción, resultando en todo caso una mejor película que la original. Moderna, mejor rodada, y sabiendo aprovechar bien sus mayores medios, resulta una aceptable película de terror, independientemente de todo lo que la precede. Además, es capaz de detectar los puntos débiles de su predecesora (como ese final interrumpido y en parte insatisfactorio) para crear de forma muy inteligente nueva mitología en un universo que parecía ya cerrado. Quizá es el momento de que los que vimos el estreno de la original aceptemos que toda este tsunami de remakes y reboots no están concebidos para nosotros. El ciclo de vida de una película es cada vez más corto, y las versiones no hacen otra cosa que hacer perdurar las leyendas. Así que igual debemos relajarnos y disfrutar de esos pocos buenos momentos que este afán recreacionista nos pueda otorgar. Blair Witch es muy disfrutable. Quedémonos con eso.


catatonic
Catatonic Experience (Guy Shelmerdine, 2015)
Había visto algún cortometraje rodado en 360 grados, como los maravillosos Help y Pearl pero siempre en plataformas de streaming. Y a pesar de que te puedes mover dentro de la historia con el teclado y los cursores, la sensación de inmersión es inexistente. Por eso me parece tan interesante que el Festival haya apostado por una sección independiente, con su propio espacio (aunque de momento sea con afán promocional), donde disfrutar de historias cortas en 360. Y Catatonic es, por su temática, la atracción principal y por la que más se ha apostado, incluso manteniendo varias azafatas vestidas de enfermera para ambientar la historia. Una vez con las gafas de VR puestas, entramos en la piel, esta vez más real que nunca, de un interno en un inquietante hospital psiquiátrico donde las pesadillas campan a sus anchas mientras somos transportados en silla de ruedas por sus pasillos hacia nuestro fatídico destino. Cabe destacar que la existencia de un cuerpo en la misma posición que el nuestro dentro de la película hace mucho por el realismo, llegando en algún momento a provocarnos reacciones reflejas de búsqueda de agarre o de evasión. La historia no llega demasiado lejos, aunque de todas formas intenta crear una narración con sentido en sus escasos minutos de duración. Aún así, y hasta que los argumentos que surjan en esas películas 360 sean algo más profundos, cosas terroríficas como Catatonic son un excelente comienzo.


pet
Pet (Carles Torrens, 2016)
La fuerza de Pet reside en la apuesta en dos giros argumentales bastante drásticos, que hacen balancear el protagonismo entre los dos protagonistas convirtiendo la película en una montaña rusa de emociones. La lástima es que uno de esos impactos venga ya anunciado con el argumento de la película (el secuestro en si mismo), aunque la ventaja de un Sitges sobrecargado de cine y sin piedad para el espectador hace que a veces entres en la sala sin tener muy claro qué vas a ver. Y este era mi caso. De todas formas, la película funciona bastante bien gracias a los dos actores (Ksenia Solo y Dominic Monaghan), que aunque no están maravillosos, cumplen con su labor con fuerza, pero no deja de sentirse como un cortometraje explicando una buena idea, alargado con algo de relleno para conseguir la distribución como largo.


triunfo sordo
Triunfo Sordo (Club Social Espai 3, 2016)
Extraña decisión la del Festival la de programar este cortometraje antes de una película de Sección Oficial, más por no darle el contexto que merece, que por la calidad en si misma de la obra. Si hubieran explicado que Triunfo Sordo era el ganador del concurso "Posa’t a la nostra pell" (Ponte en nuestra piel) de la AREP (Asociación para la Rehabilitación de las Personas con Enfermedades Mentales), que en su cuarta edición trataba que personas con diferentes tipos de diversidad funcional se pusieran en la piel de otro tipo de diversidades funcionales, la visión del público hubiera sido muy diferente. Sin ese contexto no se le hacía ningún favor al cortometraje al proyectarlo en la Sala Tramuntana, y parecía más un compromiso que había que cumplir, que una victoria de la que presumir.


mon ange
Mon Ange (Harry Cleven, 2015)
(con la presencia del director)
Poesía y fantástico van de la mano en contadas ocasiones, pero podemos sentirnos afortunados cuando sucede si el resultado es una obra tan bella como Mon Ange. En ella, un niño invisible vive su extraña vida en una especie de estasis organizado por su madre, hasta que encuentra a una niña ciega con la que empezará una hermosa historia de amor que con el tiempo pasará de la amistad a una verdadera relación física. Entre colores cálidos y susurros, ellos son los únicos que pueden formar parte de ese nuevo mundo que han creado, un lugar que está más en los gestos, en los detalles táctiles, en las texturas del cabello rojo de la protagonista, y en sus sentimientos, que en la dura realidad que les ha tocado vivir a los adultos que les rodean. Pero como toda historia de amor, hay inconvenientes que sólo la magia del amor podrá superar. Muy recomendable.



yume