flickr_2 sorting_options_flled-512
Mostrando entradas con la etiqueta yume 2016. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta yume 2016. Mostrar todas las entradas

sábado

etdc (XLV): Cinecartografías del Horror Ibérico pt.2


Anne: They're everywhere - they say this house is theirs.



RELATO CINECARTOGRÁFICO



Si la semana pasada hicimos un repaso a los lugares del horror ibérico de la mano de Balagueró y de la Iglesia, quizá más centrados en Barcelona y Madrid, hoy querría plantear las mismas preguntas, pero abriendo un poco más el espectro tanto espacial como temporal: ¿La elección del escenario se deriva de la idea del guionista, de lo que hay escrito, con algún tipo de preconcepción que limita la creatividad de los directores de arte y escenografía, pero que debería hacer el resultado más compacto? ¿O la elección se puede hacer desvinculada del guión, previa o posterior a la escritura, pero enfocada a la expresión de cosas nuevas, con más capas y más sensibilidades? ¿Podemos hacer un viaje a vista de pájaro por todo el territorio, siguiendo escenarios que forman parte de la historia del Cine, para detectar cuáles eran los intereses que llevaron a los equipos técnicos a usar esas localizaciones?

De nuevo, es fácil partir de la capital española, ciudad plató por excelencia, con la que se han atrevido a hacer cosas bastante locas directores como Alejandro Amenábar, que decidió vaciar la céntrica Gran Vía y aledaños en una escena con Eduardo Noriega para Abre los Ojos (1997). Sin usar CGI, en un alarde de organización sin precedentes que no pudo evitar la curiosidad de algún vecino que acabó colando su imagen asomando de una de las cientos de ventanas que aparecen en pantalla.

abre los ojos


Amenábar también hizo célebre la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid en Tesis (1996), y todos soñamos entonces con rodar muestras historias en los pasillos de nuestras universidades.

tesis


Puedo decir que yo lo intenté, pero lo más cercano que pasó una cámara de cine de la Facultat de Psicología de la Universidad de Barcelona fue a unos centenares de metros, en el Parque del Laberinto de Horta, donde se rodaron algunas escenas de El Perfume (2006). Ese magnífico escenario es, por fortuna para los amantes de la belleza paisajística, muy identificable para el visitante porque es un plató habitual de toda clase de rodajes, siendo el tercer espacio con más actividad fílmica de la Ciudad Condal.

el perfume


Volviendo a Amenábar, y si hablamos de los inicios del director, es sencillo saltar hacia el sur peninsular de la mano de su guionista habitual, Mateo Gil, que en 1999, en plena crisis religiosa finisecular puso a Sevilla como escenario principal del thriller Nadie Conoce a Nadie (1999), donde las laberínticas calles de la capital andaluza se convertían en maquetas de un juego de rol llevado a la vida real.

nadie conoce


Pero hay que reconocer (me encantará que me corrigieran si me equivoco) que el horror sureño acaba siendo una rareza, porque la exuberancia y tiempo inclemente vuelven a llevar al dúo dinámico Gil-Amenábar al norte con su obra más internacional que, entre otros, tenía escenarios localizados en Cantabria. Para los exteriores de Los Otros (2001) se eligió el Palacio de los Hornillos, en Arenas de Iguña, por una razón evidente: su estilo neogótico de clara inspiración británica lo hacia un escenario excelente para el simulacro.

los otros


Y no era la primera vez que el territorio español se hacía pasar por escenarios extranjeros en el extenso historial de cine de horror patrio. Durante los últimos años de la dictadura, la censura se fue relajando a la vez que Franco se consumía. Y eso afectó profundamente al cine que se hacía en el territorio español. Para empezar, hay que tener en cuenta los bajísimos costes de la serie B y Z, cosa que hizo de las productoras españolas uno de los motores europeos en cuanto a la expansión del terror en los años 50, 60 y 70. Esa internacionalización de las producciones, y en parte para evitar la censura, hizo que todas aquellas películas de terror gótico que sobrepoblaron nuestro cine en aquella época sucedieran en el extranjero. Así se hicieron grandes Amando de Ossorio, Jesús (Jess) Franco, o Jacinto (Paul Naschy) Molina. Grandes no, enormes.

Una de las localizaciones que se hicieron más célebres durante aquel cine (etapa de cine como unidad de tiempo, claro que sí) fue El Monasterio de El Cercón (pseudónimo cinematográfico del Monasterio de Santa María La Real de Valdeiglesias, en Pelayos de la Presa, Madrid) porque era el escenario principal de las primeras entregas de la saga de los templarios sin ojos, tanto en La Noche del Terror Ciego (1972) como sus continuaciones (aunque sea a través de metraje recuperado en las varias secuelas), esa capilla semiderruída, con su exuberante jardín de lápidas de piedra, han entrado de forma indeleble en el imaginario de todo amante del horror. Hay muchas leyendas sobre ese lugar, pero si nos abstraemos de lo paranormal, la más llamativa es que incluso Pedro Almodobar tenía un papelito como extra en una de las escenas de la cinta. No he podido contrastarlo al cien por cien, pero el fotograma que lo muestra es bastante popular.

terror ciego


Ese espacio en ruinas era tan apropiado para ese terror gótico que se estilaba en aquel momento, que ya se había rodado allí otra de las cimas de aquel cine, La Noche de Walpurgis, una de los más conocidos papeles de Paul Naschy, película que a su vez también usó escenarios del afamado y muy cinematográfico Sanatorio Antituberculoso de La Barranca. Este hospital resporatorio, que fue también centro psiquiátrico hasta los 90, fue construido al principio de los años 40 en Guadarrama, con el estilo típico de la arquitectura sanitaria de la época, cuando tanto el clima boscoso y de montaña era el único paliativo para los enfermos crónicos. Se construyeron muchos de estos hospitales a mediados de siglo, todos muy parecidos, y todos abandonados en los 60, cuando ya aparecieron medicamentos apropiados para afectaciones pulmonares. Por eso, no era muy difícil encontrar el hospital solitario apropiado para cada aristócrata monstruoso que hubiera que mostrar en pantalla.

walpurgis


Uno de esos edificios, muy parecido al de La Barranca, con idénticas formas, y abandonado incluso antes de ser inaugurado, se usó en la película de explotación de elenco televisivo School Killer (2001). En ella, el Sanatorio de La Tablada, también en Madrid, se usó a modo de coto de caza privado en un muy irregular slasher rodado por completo con noche americana, pero que destacaba porque contaba con la entrañable participación de Jacinto Molina, en una de sus infinitas apariciones en la pantalla grande, quizá cerrando su periplo por hospitales respiratorios e impregnando de historia sus salas abandonadas. La magia del cine, que le llaman.

school killer


Entonces, ¿había un interés artístico y de significado en elegir esos entornos, o simplemente eran apropiados? Para esa época, yo apostaría por la segunda opción, tanto por los precarios medios que estaban disponibles, como por la sobreexplotación de los espacios.

Pero me surge una última pregunta: ¿Sólo se puede hacer terror en viejas capillas, hospitales abandonados, o cementerios? Porque, por ejemplo, en la Península no tenemos una verdadera tradición de parques de atracciones encantados, pero en contadas ocasiones, alguno de esos centros lúdicos ha formado parte tangencial de una historia terrorífica:

Volvemos otra vez a Balagueró, cuya elección del parque de atracciones barcelonés de El Tibidabo para rodar una de sus escenas de Los sin Nombre (1999) no era aleatoria ni casual. El cordón policial alrededor del vetusto carrusel, de principios del s.XX, no era menos que un intento de remarcar la violencia hacia la infancia que impregnaba la película.

los sin nombre


Y en ese mismo espacio, con la cámara plantada en el mismo sitio, unos metros hacia la derecha, Christian Bale hacía su aparición en la impactante El Maquinista, de 2004.


the machinist


Y ahora mismo recuerdo otro parque de atracciones, en este caso el Parque de Atracciones de Madrid, cuya enorme montaña rusa, conocida como Jet Star (trasladada actualmente a un parque de atracciones francés), fue protagonista de varias tomas espectaculares que se rodaron para el clásico italiano de 1980 La Invasión de los Zombies Atómicos, de Umberto Lenzi. Cuya fotografía, por cierto, es de Hans Burmann, un habitual del cine español, con más de 100 películas a sus espaldas entre las que cuenta con Tesis y Abre los Ojos...

zombies atomicos


Oportunidad, capricho, intención, y azar. Hay de todo en la cinecartografía del horror ibérico, y seguiré explorando estos lugares y sus razones en próximos episodios de en tierras de cine.





FICHA TÉCNICA

Nombre del lugar: Gran Vía.
Visitante: César (Eduardo Noriega)
Fecha de la Visita: 1997
Situación: Madrid
Dirigido por: Alejandro Amenábar.
Dirección de Fotografía: Hans Burmann.
Dirección de Arte: Wolfgang Burmann.
Año: 1997

Nombre del lugar: Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense.
Visitantes: Ángela (Ana Torrent) y Chema (Fele Martínez)
Fecha de la Visita: Diciembre de 1996
Situación: Madrid
Dirigido por: Álex de la Iglesia.
Dirección de Fotografía: Hans Burmann.
Dirección de Arte: Wolfgang Burmann.
Año: 1996

Nombre del lugar: Grasse.
Visitante: -
Fecha de la Visita: 1800
Situación: Provenza, Francia
Dirigido por: Tom Tykwer.
Dirección de Fotografía: Frank Griebe.
Dirección de Arte: Laia Colet.
Año: 2006

Nombre del lugar: Sevilla.
Visitante: Simón Cárdenas (Eduardo Noriega)
Fecha de la Visita: 1999
Situación: Andalucía
Dirigido por: Mateo Gil.
Dirección de Fotografía: Javier Salmones.
Año: 1999

Nombre del lugar: Isla de Jersey.
Visitante: Grace Stewart (Nicole Kidman)
Fecha de la Visita: 1945
Situación: Canal de la Mancha
Dirigido por: Alejandro Amenábar.
Dirección de Fotografía: Javier Aguirresarobe.
Dirección de Arte: Benjamín Fernández.
Año: 2001

Nombre del lugar: Berzano.
Visitantes: Betty (Lone Fleming), Virginia (Helen Harp) y Roger (César Burner)
Fecha de la Visita: 1972
Situación: Portugal, frontera con España.
Dirigido por: Amando de Ossorio.
Dirección de Fotografía: Pablo Ripoll.
Año: 1972

Nombre del lugar: Francia.
Visitantes: Waldemar Daninsky (Paul Naschy), Elvira (Gaby Fuchs)
Fecha de la Visita: 1971
Situación: Francia
Dirigido por: León Klimovsky.
Dirección de Fotografía: Leopoldo Villaseñor .
Año: 1971

Nombre del lugar: Colegio Internacional Monte Alto.
Visitantes: -
Fecha de la Visita: Actualidad.
Situación: Madrid
Dirigido por: Carlos Gil.
Dirección de Fotografía: Fernando Arribas.
Dirección de Arte: Rafael Palmero.
Año: 2001

Nombre del lugar: Parque de Atracciones Tibidabo.
Visitante: Massera (Karra Elejalde)
Fecha de la Visita: 1999
Situación: Barcelona.
Dirigido por: Jaume Balagueró.
Dirección de Fotografía: Xavi Giménez.
Dirección de Arte: Matías Tikas.
Año: 1999

Nombre del lugar: Parque de Atracciones Tibidabo.
Visitante: Trevor Reznik (Christian Bale).
Fecha de la Visita: Actualidad.
Situación: Barcelona
Dirigido por: Brad Anderson.
Dirección de Fotografía: Xavi Giménez.
Dirección de Arte: Iñigo Navarro.
Año: 2004

Nombre del lugar: Parque de Atracciones de Madrid.
Visitante: -
Fecha de la Visita: 1980
Situación: Madrid
Dirigido por: Umberto Lenzi.
Dirección de Fotografía: Hans Burmann.
Dirección de Arte: Mario Molli.
Año: 1980




yume

domingo

etdc (XLIV): Cinecartografías del Horror Ibérico pt.1


Cavan: El demonio siempre trata de imitar a Cristo, es el reverso oscuro de Dios, si el templo de Dios es una cruz, el de Satán tiene que tener esta forma. Bueno, pues lo tiene delante.


Navarra en Accion Mutante

Guipuzcua en El Día de la Bestia

Madrid en El Dia de la Bestia

Madrid en El Dia de la Bestia

Madrid en la Comunidad

Navarra en Las Brujas de Zugarramurdi



RELATO CINECARTOGRÁFICO



Vamos a localizar un escenario para dar profundidad y atractivo a un guión. ¿La elección se deriva de la idea del guionista, de lo que hay escrito, con algún tipo de preconcepción que limita la creatividad de los directores de arte y escenografía, pero que debería hacer el resultado más compacto? ¿O la elección se puede hacer desvinculada del guión, previa o posterior a la escritura, pero enfocada a la expresión de cosas nuevas, con más capas y más sensibilidades? Pues en cierta medida depende del director y de su capacidad para aglutinar a su alrededor gente con un mismo objetivo. Pero también puede depender de la época en la que le ha tocado nacer a la obra artística. Me explico:

Un caso paradigmático de la primera tesis es Álex de la Iglesia. Sólo mirando sus películas, se puede trazar una linea clara del viaje interior del director desde escenarios del Pais Vasco, hacia una evidente etapa de enamoramiento por la ciudad de Madrid, pero siempre con la mirada puesta en un cierto camino de vuelta a su tierra. De sus primeras incursiones de cine guerrillero como Acción Mutante (1993), rodada mayormente en Bilbao (aunque su localización más célebre son las Bárdenas Reales de Navarra como Planeta Axturias), a su salto al común de la cultura popular con El Día de la Bestia (1995) que es ya en sí misma un viaje desde Nuestra Señora de Aranzazu, donde el padre Berriartúa, en la primera escena de la cinta, presenta sus cábalas apocalípticas por primera vez antes de dirigirse a Madrid, haciendo célebre el edificio Carrión de Callao, al colgar de su cartel de Schweppes a Santiago Segura, para detenerse en recodificar el significado profundo de ese pozo de maldad real que son las Torres Kio, en la Plaza de Castilla, dejando la última escena para el Angel Caído del Retiro, por supuesto. Tiempo después, cerca de allí, en el mismísimo centro de la capital española, de la Iglesia imagina y rueda los interiores de ese brutal antro de inquina vecinal que es el edificio de La Comunidad (2000) cuyos exteriores son evidentes desde el número 16 de la Calle de Alcalá, más conocido como el Banco de Bilbao Vizcaya, y donde el vórtice de lo que es el Mal encuentra un punto de escape, de la misma forma que Jaume Balagueró lo podrá hacer en el edificio Cedimatexsa de Barcelona en [Rec] (2007). Pero de la Iglesia termina por hacer el camino de retorno a tierras vascas en ese viaje lisérgico y autodestructivo que es Las Brujas de Zugarramurdi (2013), donde tiene la oportunidad de alejarse al fin de la Puerta del Sol madrileña, donde sucede la primera escena de la película, para acabar de nuevo en Navarra, en esta ocasión en los bosques del municipio de Zugarramurdi.

Pero, ¿existe una mitología escenográfica identificable en el horror ibérico más allá de los fetichismos y recursos de repetición por comodidad y creencia personal de Balagueró y de la Iglesia? ¿Podemos hacer un viaje a vista de pájaro por esos mismos territorios, pisando escenarios que forman parte de la historia del Cine, por los que es posible que pasemos todos los días pero no reconocemos su magia en el mundo real, para detectar cuáles eran los intereses que llevaron a los equipos técnicos a usar esas localizaciones?

Probemos. Partimos de la Isla de Almanzora, escenario de ¿Quién Puede Matar a un Niño? (1976), que se rodó en el pequeño pueblo de pescadores de Fornells, al norte de Menorca. Es difícil de reconocer por el paso de los años, pero esa iluminación de fotograma quemado y sobreexpuesto nos lleva a las Baleares de los años 60 de inmediato. En todo caso, Chicho Ibánez Serrador arranca su película en Sitges, como bien apunté en el Especial Sitges 2016 de en tierras de cine. En el mismo lugar en el que sucede la escena final de The Day of the Triffids (1962). luego podemos ir saltando por los escenarios balagueronianos de Tarragona con su Sanatori Marítim Antituberculós de Sant Joan de Déu, en el Vendrell, su Hospital del Tórax de Terrassa, ahora convertido en ciudad de la industria audiovisual, o el ya mítico Cedimatexsa de la Rambla de Barcelona, lugares en los que ya me extendí en Los Territorios del Miedo. Pero Barcelona, por supuesto, tiene más de esos territorios ganados al imaginario. Nos podemos detener, por ejemplo Segon Origen (2016), esa adaptación de la novela Mecanuscrito del Segundo Origen, iniciada por Bigas Luna y finalizada por Carles Porta a su muerte, en la que se dedican recrear a través de la tecnología digital una Barcelona apocalíptica a través de imágenes de los grandes iconos de la ciudad, como el Arco del Triunfo, o el mismísimo estadio Camp Nou, semi destruido pero en el que (por supuesto) todavía aguantan las porterías con el fin de permitir al protagonista unos chutes.


Barcelona en Segon Origen 2

Barcelona en Segon Origen


En unos cuantos saltos hemos visitado un montón de mitos infecciosos, en los que casi es más importante dónde se cuenta, que lo que en realidad se narra. En todo caso, parece evidente que los guiones de todas ellas se hicieron con las localizaciones ya en mente, ya sea para generar más capas, o para aprovecharse de la magia de los propios escenarios.

En la próxima entrega de cinecartografías del horror ibérico visitaré los escenarios que hicieron célebre al más célebre de nuestros directores de género, y daré algunos rodeos para pisar las ruinas más interesantes que se pueden ver en los fotogramas de la mejor serie B (y Z) del horror patrio de los 60 y 70. Y puede que incluso aparezca Humberto Lenzi. Ya veremos.



FICHA TÉCNICA

Nombre del lugar: Planeta Axturias.
Visitantes: -
Fecha de la Visita: 2012
Situación: -
Dirigido por: Álex de la Iglesia.
Dirección de Fotografía: Carles Gusi.
Dirección de Arte: José Luis Arrizabalaga.
Año: 1993

Nombre del lugar: Nuestra Señora de Aranzazu.
Visitante: Ángel Berriartúa (Álex Angulo)
Fecha de la Visita: Diciembre de 1995
Situación: Guipúzcua
Dirigido por: Álex de la Iglesia.
Dirección de Fotografía: Flavio Martínez Labiano.
Dirección de Arte: José Luis Arrizabalaga.
Año: 1995

Nombre del lugar: Madrid.
Visitante: Ángel Berriartúa (Álex Angulo)
Fecha de la Visita: Diciembre de 1995
Situación: Madrid, España
Dirigido por: Álex de la Iglesia.
Dirección de Fotografía: Flavio Martínez Labiano.
Dirección de Arte: José Luis Arrizabalaga.
Año: 1995

Nombre del lugar: Madrid.
Visitante: Julia (Carmen Maura)
Fecha de la Visita: Actualidad
Situación: Madrid
Dirigido por: Álex de la Iglesia.
Dirección de Fotografía: Kiko de la Rica.
Dirección de Arte: José Luis Arrizabalaga.
Año: 2000

Nombre del lugar: Zugarramurdi.
Visitante: Jose (Hugo Silva), Antonio (Mario Casas)
Fecha de la Visita: Actualidad.
Situación: Navarra
Dirigido por: Álex de la Iglesia.
Dirección de Fotografía: Kiko de la Rica.
Dirección de Arte: José Luis Arrizabalaga.
Año: 2013

Nombre del lugar: Barcelona.
Visitante: Alba (Rachel Hurd-Wood), Dídac (Ibrahim Mané)
Fecha de la Visita: Actualidad alternativa.
Situación: Catalunya
Dirigido por: Carles Porta.
Dirección de Fotografía: Albert Pascual.
Dirección de Arte: Gemma Fauria.
Año: 2015



yume

etdc (XLIII): los territorios del miedo (Alicia, 1994; Los Sin Nombre, 1999; Rec, 2007; Mientras Duermes, 2011)


Santini: La maldad es una llave, Claudia. Abre puertas. Sólo es cuestión de sintetizar.

los sin nombre porteria



RELATO CINECARTOGRÁFICO


¿Cuál es el significado del miedo? ¿Se puede generar de forma consciente? ¿Con qué recursos? ¿En qué situaciones? Sobre estas cuatro preguntas se contruyen los inicios de Jaume Balagueró como cineasta. Autor de fanzines y hombre de radio, en 1994 aprovechó su estrecha relación con los medios de comunicación públicos de la ciudad barcelonesa de L'Hospitalet de Llobregat para rodar su primer cortometraje, Alicia, en la antigua fábrica téxtil de Tecla Sala.

Alicia 1994
Alicia, 1994 Tecla Sala 1991
Tecla Sala, 1991 Tecla Sala 2017
Tecla Sala, 2016


Ese magnífico edificio estilo Manchester de 1892, hoy en día convertido en la principal y más hermosa biblioteca y centro cultural de la ciudad, llevaba semi abandonado desde que se cerró la fábrica y pasó a ser de titularidad municipal en 1973, cuando se empezó a utilizar para usos artísticos y ocupacionales. Ese ambiente le sirvió para dotar de texturas sucias y oscuras, entre grandes ventanales hoy día todavía identificables, a esa historia terrible de maduración y metáforas sobre la edad adulta como parásito de la juventud. Para dotar de cuerpo a sus fotogramas, cada escena estaba llena de los pequeños detalles que acompañarán al director en sus siguientes obras: jaulas, máscaras de gas, hidráulica industrial, radios antiguas (su pasión por la radio siempre evidente en aquella época), y por encima de todo ello, la representación gráfica de una violencia desmedida hacia la inocencia. Sin duda, la marca de la casa. Curioso que en ese mismo espacio, un año más tarde, Marilyn Manson realizara una sesión de fotografías para la revista Popular Uno, reutilizando tanto el entorno como parte de los mismos elementos industriales del cortometraje. Aquellas fotos fueron unas de las más celebradas imágenes del Reverendo durante la promoción de su álbum Antichrist Superstar, un disco que narraba en tono apocalíptico la corrupción de un joven hasta convertirse en la superestrella definitiva, el Anticristo.

Esa misma fascinación por los recursos estéticos mórbidos que Balagueró encontró en Tecla Sala, se aprovechó en el mismo escenario para Días sin Luz, de 1995. Y volvía a ser necesaria, si no más importante, en Los Sin Nombre, de 1999, en la que un Balagueró ya en proceso de madurez, encuentra varias localizaciones magníficas en el entorno de Barcelona que se adaptan a la perfección a su estética. Éstos nuevos escenarios le permitían jugar con la crueldad, desentrañar el horror por el horror, y develaban que el verdadero interés del director era explicitar esa sensación finisecular de fatalidad, de ocaso, de locura religiosa, que era como una mancha oscura que nublaba el subconsciente de la cultura occidental en los últimos 90. En esta película, Claudia (Emma Vilarasau) va en pos de la secta sin nombre que raptó a su hija, y el camino a recorrer es terrible. Arranca en la fría soledad de su casa, dejada por la angustiosa ausencia de la hija, un apartamento en el centro de Barcelona que parece no tener nada de especial pero cuya portería y zonas comunes, en unos años se convertirán en el escenario balagueroniano por excelencia: el edificio Cedimatexsa en el número 34 de la Rambla de Catalunya. Por si no les suena, es la imagen que abre este artículo, llegaremos a él en seguida.

Desde aquí arranca un periplo terrible para los personajes, y para todo el equipo técnico de la película, porque las localizaciones que se usaron fueron los edificios abandonados con más leyenda y a la vez más desconocidos de Catalunya, empezando por el bellísimo Hospital del Tórax de Terrassa, un lugar encantado por su terrible pasado, y en el que tanto el elenco como los técnicos afirman haber pasado momentos de verdadero terror mientras rodaban las escenas de la sombra a final del pasillo, y la toma de la autopsia. El edificio de los años 50, con una tasa de suicidios tan increíble que lo ha inscrito en la leyenda negra del país, fue abandonado pocos años antes de rodar Los Sin Nombre, y en la actualidad se ha reconvertido en el Parc Audiovisual de Catalunya, transformado ya, con pleno derecho, en un autentico plató cinematográfico.

los sin nombre pasillo
Los Sin Nombre, 1999 hospital del torax 1999
Hospital del Tórax de Terrassa, 1999 parc audiovisual 2016
Parc Audiovisual de Catalunya, 2016


Igual de mítico, pero más inquietante, es el abandonado Hotel del Vallès, en la autopista C17, a la altura de L’Ametlla del Vallès, con sus sucias estancias y su ambiente malsano, donde, sin añadidos de producción, cobra verdadero protagonismo la fachada del edificio, el hall y la estructura de las habitaciones, llevando a Claudia a los límites de la resistencia en el terrible final de la película.

hotel del valles 2004
Hotel del Vallès, 2004 los sin nombre hotel del valles ext
Los Sin Nombre, 1999 los sin nombre hotel del valles int
Los Sin Nombre, 1999


Aunque sin duda el escenario más inquietante que se usa en Los Sin Nombre es el Sanatori Marítim Antituberculós de Sant Joan de Déu, construido en 1929 en El Vendrell. A pie de playa, pero con una historia de enfermedad y muerte (casi la totalidad de los Hermanos de Sant Joan de Déu que lo regentaban fueron ejecutados a manos del bando republicano a los pocos días del alzamiento fascista) que había quedado impregnada en sus paredes. Curioso es que, desde 2004, es un hotel de gran lujo en el que tuve que dormir una noche por trabajo, y que, de forma aparente, ahora sí ha conseguido librarse de ese horror pasado a pesar de conservar su fachada y estructura de estilo racionalista. Fue una noche muy tranquila para mí, aunque tuve en todo momento presente la escena de Claudia registrando jaulas mortuorias y juguetes abandonados como atrezzo terrible. También fue inevitable tener presente el denominado estilo Balagueró, aunque evidentemente ya no aparecía por ningún sitio: viejos hospitales, monjas, enfermeras, instrumentos quirúrgicos antiguos, pasillos en ruinas, crueldad hacia la infancia, asbestos, alas de ángeles, azulejos rotos, madera quemada, viejas fotografías médicas, animales muertos, tonos ocres y sucios, y música de discos antiguos.

los sin nombre sanatori maritim ext
Los Sin Nombre, 1999 los sin nombre sanatori maritim int
Los Sin Nombre, 1999 sanatori maritim 2017
Hotel Le Meridien Ra, 2016


Pero volviendo a la capital barcelonesa, la película transcurre además por varios lugares identificables para aquellos de nosotros que nos movíamos en aquella década por el Barrio Gótico y la zona de Marina, ejemplos de esa sordidez familiar en la que pasamos nuestra adolescencia, como el desaparecido Taboo de la Calle Escudellers, o el inalterable puente sobre las vías de la Calle dels Almogàvers.



Pero existe un lugar que Claudia no vuelve a pisar en la historia, y el espectador paciente volverá a transitar algunos años más tarde. Y no es otro que el edificio donde vive la propia protagonista, donde su acosador la arrincona en una, hoy día, familiar puerta de madera con mirilla circular, allí donde reside el epítome de los escenarios balagueronianos a pesar de estar rodada a cuatro manos junto a Paco Plaza. Ese edificio en la Rambla de Catalunya que nombrábamos antes, que en 2007, en la película [Rec], estará en cuarentena, coronado por el ático de la demoníaca Niña Medeiros. Edificio clásico de la Rambla barcelonesa, obra de Josep Amargós Samaranch, con su puerta de forjado y vidrio, recepción para el portero, escalera de baranda de hierro y puertas de madera añeja, en el que el ascender una planta significa pasar de pantalla en el survival horror y, a la vez, descender un poco más en el infierno.

rec porteria
[Rec], 2007


En [Rec]2 vuelve a aparecer, desde varios puntos de vista, incluso desde debajo, y sigue funcionando como un ente con espíritu propio. Personalidad de la que carecen tanto la sala de fiestas donde ocurre la boda de [Rec]3, o el barco de la cuarta parte, [Rec] Apocalipsis. Pero no importa. Siempre parece quedar el fantasma del edificio Cedimatexsa.

Todo funciona tan a la perfección en ese escenario semi abandonado en la vida real, que cuesta creer que no sea una escenografía proyectada al milímetro. Incluso en su fachada, a modo de frontón, un conjunto escultórico que representa a una mujer acosada por dos figuras masculinas que está siendo arrastrada hacia las profundidades por una tercera con facciones demoníacas, parece profetizar el final de la historia de Ángela Vidal, la periodista que protagoniza la película.

rec escultura
Escultura edificio Cedimatexsa, 2016


Una vez dentro, el espectador siente que ya ha entrado antes por esa portería. En Los Sin Nombre, claro. Y la puerta en la que vive Claudia es la misma que los bomberos tiran abajo en los primeros compases de [Rec], y el interior de ese piso, con ese pasillo ocupado por la asombrosa primera infectada por la Niña Medeiros, también lo habíamos visitado antes como el apartamento del doctor alemán culpable de las atrocidades médicas de la secta sin nombre.

los sin nombre puerta
Los Sin Nombre, 1999 rec puerta
[Rec], 2007


Tan importante es ese edificio en la historia del cine de horror, que se ha convertido en un lugar de peregrinaje cinéfilo (sólo hay que buscar Cedimatexsa en instagram para verlo). Y el propio Jaume Balagueró no ha podido evitar recrearse, no ya en la cuarta de la saga [Rec] (la única dirigida en solitario por él), que toma otros derroteros marítimos, si no como lugar infeccioso y malsano en el que sucede Mientras Duermes. A pesar de que esta película de 2011 fue rodada entre Barcelona y otro lugar que, en un alarde casi circense, no es otro que los platós del Parc Audiovisual de Catalunya, conocido como el antiguo Hospital del Tórax de Terrassa. Aún así, el director deja poseer al nuevo escenario por el espíritu malvado del 34 de Rambla de Catalunya para transmitir toda una serie de sensaciones ajenas a lo que pasa en realidad, pero que oscurece el resultado de forma muy efectiva. Y de nuevo, algo a priori tan secundario como la localización, pasa al primer plano en el imaginario cultural.



El mito infecta el celuloide, una vez más.




FICHA TÉCNICA

Nombre del lugar: -
Visitante: Alicia (Ana Luna, Elena Luna)
Fecha de la Visita: -
Situación: -
Dirigido por: Jaume Balagueró.
Dirección de Fotografía: Joan Babiloni.
Dirección de Arte: Jordi de Miguel.
Año: 1994

Nombre del lugar: -
Visitante: Claudia (Emma Vilarasau)
Fecha de la Visita: 1999
Situación: Catalunya.
Dirigido por: Jaume Balagueró.
Dirección de Fotografía: Xavi Giménez.
Dirección de Arte: Matías Tikas.
Año: 1999

Nombre del lugar: Edificio Cedimatexsa.
Visitante: Ángela (Manuela Velasco)
Fecha de la Visita: 2007
Situación: Barcelona.
Dirigido por: Jaume Balagueró.
Dirección de Fotografía: Pablo Rosso.
Dirección de Arte: Gemma Fauria.
Año: 2007

Nombre del lugar: -
Visitante: César (Luis Tosar)
Fecha de la Visita: 2011
Situación: -
Dirigido por: Jaume Balagueró.
Dirección de Fotografía: Pablo Rosso.
Dirección de Arte: Nina Caussa.
Año: 2011



yume

martes

Sitges 2016: índice

cartell_p2016





_____Noticias
Sitges 2016: El espíritu de Sitges sobrevuela el Phenomena
Sitges 2016: Star Trek conquista Sitges
Sitges 2016: El Festival presenta la programación de su 49a edición
Sitges 2016: Sitges 2016 se llenará del cine de género más actual e innovador.
Sitges 2016: El Festival se prepara con dos sesiones de cortos fantásticos al aire libre
Sitges 2016: La perturbadora Inside, de Miguel Ángel Vivas, inaugurará Sitges 2016
Sitges 2016: La sección Brigadoon cumple 30 años en el Festival de Sitges.
Sitges 2016: Ya disponible la lista definitiva de propuestas asiáticas para este año.
Sitges 2016: Los nuevos trabajos de Terrence Malick y Werner Herzog en la Sección Oficial
Sitges 2016: Novedades en la Sección Noves Visions



_____en tierras de cine (especial sitges)
etdc (XL) especial sitges - un pequeño homenaje a Wes Craven (Wes Craven's New Nightmare, 1994)
etdc (XLI): especial sitges - The Day of the Triffids (Steve Sekely, 1962)
Sitges 2016: el recuerdo árido (Phantasm, 1979) [revisitando etdc (X)]
etdc (XLII): especial sitges - ¿Quién Puede Matar a un Niño? (Narciso Ibáñez Serrador, 1976)



_____Crónicas
"Sitges 2016, día 1 [viernes 7]"
"Sitges 2016, día 2 [sábado 8]"
"Sitges 2016, día 3 [domingo 9]"
"Sitges 2016, día 4 [lunes 10]"
"Sitges 2016, día 5 [martes 11]"
"Sitges 2016, día 6 [miércoles 12]"
"Sitges 2016, día 7 [jueves 13]"
"Sitges 2016, día 8 [viernes 14]"
"Sitges 2016, día 9 [sábado 15]"
"Sitges 2016: el top ten de tdc"



_____Reseñas
"Sitges 2016: Abattoir (Darren Lynn Bousman, 2016)"
"Sitges 2016: Bed of the Dead (Jeff Maher, 2016)"
"Sitges 2016: Blair Witch (Adam Wingard, 2016)"
"Sitges 2016: The Eyes of my Mother (Nicolas Pesce, 2016)"
"Sitges 2016: The Mermaid (Stephen Chow, 2016)"
"Sitges 2016: Shelley (Ali Abbasi, 2016)"
"Sitges 2016: Swiss Army Man (Dan Kwan, Daniel Scheinert, 2016)"
"Sitges 2016: Train to Busan (Yeon Sang-ho, 2016)"
"Sitges 2016: Under the Shadow (Babak Anvari, 2016)"
"Sitges 2016: The Wailing (Na Hong-jin, 2016) (por Hombre Lobo)"
"Sitges 2016: The Wailing (Na Hong-jin, 2016) (por yume)"
"Sitges 2016: The Yellow Sea (Hong-jin Na, 2010)"



_____Palmarés
Sitges 2016: palmarés completo



_____Sitges 17: Noticias Previas
Sitges 2017: El preestreno de ‘Kong: Skull Island’ se suma a los actos del 50 aniversario del Festival
Sitges 2017: William Friedkin, primer Gran Premio Honorífico del 50 aniversario de Sitges





yume

Sitges 2016: el top ten de tdc

cartell_p2016


Un año más, y esto pinta ya a tradición asentándose, José Hernández, que escribe sus excelentes notas en CINeol, y las buenas gentes de El Pájaro Burlón, han hecho su top ten de la crítica del Festival de Sitges 2016, y han tenido en consideración pedirme mi opinión para tal menester. Admiro su capacidad sobrenatural para puntuar de inmediato las películas, más que nada porque a mí me cuesta una barbaridad ser tan claro con lo que he visto. Pero ya son muchos años, y ser soldados de Festival no sólo une, si no que además a veces se nos pegan cosas (algunas buenas). Por eso, porque cada vez me cuesta menos, y porque me parece una costumbre muy bonita, ahí va mi artículo final: un top ten extended version sobre Sitges 2016, un perfecto resumen y un buen recuerdo de lo que ha sido el presente certamen. Por cierto: [AQUÍ] el top ten de CINeol, y [AQUÍ] el de El Pájaro Burlón. ¡Hasta el año que viene!

1- The Handmaiden (Chan-wook Park, 2016)
¿POR QUÉ?: Por su perfecta combinación de cine clásico, arte, hedonismo, y sensualidad. Por su inteligente propuesta, y por cómo pervierte lo que esperamos del erotismo oriental, y de la eterna rivalidad entre Japón y Corea. Y sobre todo por cómo juega con el género ukiyo-e con tentáculos.
SE RECOMIENDA: A estetas y amantes del buen cine. Es casi perfecta. Y recomendada para la gente que no se escandaliza por un poco de sexo en pantalla.

2- Hell or High Water (David Mackenzie, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es impecable. porque será uno de los éxitos indiscutibles de este año. Con guión y unos diálogos excelentes, hasta los personajes más secundarios tienen una escena en la que se salen.
SE RECOMIENDA: A todo el mundo. Es una pieza magistral.

3- The Neon Demon (Nicolas Winding Refn, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es bellísima, porque es compleja y porque se necesita pensarla para que todo encaje. Porque es de Winding Refn y el director está por encima de todas las cosas incluso cuando imita a Lynch. Y por Elle Fanning, que sólo con la mirada es capaz de dar un vuelco completo a su personaje.
SE RECOMIENDA: A los amantes de NWR. Y a sus detractores, que una buena discusión mejora cualquier tertulia.

4- Tenemos la Carne (Emiliano Rocha Minter, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es fascinante. Y dura. Y sucia. Y excitante. Y porque es ciencia ficción, es Apocalipsis, y es en cierta medida cine social, pero lo que de verdad es esta película es poética de la carne, de la supervivencia y de lo decadente.
SE RECOMIENDA: A los amantes del buen cine independiente que se dejan provocar y lo disfrutan. Y a los que piensan que el sexo también puede ser poesía.

5- The Wailing
¿POR QUÉ?: Por sorprendente y por cómo se sobrepone a un barullo de conceptos para acabar mostrándose como una película de terror en toda regla. Y por una de las escenas más acojonantes (la del ritual) de los últimos tiempos.
SE RECOMIENDA: A los fanáticos del cine coreano, y a los amantes del cine de horror con paciencia, porque tarda en mostrarse como tal.

6- A Dark Song (Liam Gavin, 2016)
¿POR QUÉ?: Por que es muy interesante armar una película como un ritual de magia en proceso, en tono realista, y por un final sorprendente de esos que dejan huella.
SE RECOMIENDA: A los fans del horror que no esperan fuegos artificiales, pero que no se sorprenden si al final los encuentran.

7- The Eyes of my Mother (Nicolas Pesce, 2016)
¿POR QUÉ?: Por sorprendente, por única y especial, y por unas actuaciones que te destrozan por dentro. Porque es una historia retorcida, pero posible, y pensarlo la hace todavía más impactante.
SE RECOMIENDA: A la gente que espera cine de género con alma.

8- Train to Busan (Sang-ho Yeon, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es capaz de mezclar lo zombie con el cine de catástrofes. Y lo hace de forma que funciona a la perfección. Porque es trepidante y aunque de forma algo forzada, muy emotiva.
SE RECOMIENDA: A los amantes del cine de zombies que empiezan a buscar algo más.

9- Swiss Army Man (Daniel Scheinert, Daniel Kwan, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque es divertida, muy loca, y todo encaja. Por lo bien que lo hace la pareja protagonista, y porque acaba siendo muy amable a pesar de su negrísimo argumento
SE RECOMIENDA: A los que buscan ver fracasar a Daniel Radcliffe. Su actuación es fantástica.

10- Detour (Christopher Smith, 2016)
¿POR QUÉ?: Por ser clásica y muy moderna a la vez. Y por colarnos el truco más sucio y más guay del cine reciente. Sentirse estafado nunca ha sido tan interesante.
SE RECOMIENDA: Para los amantes del trhiller puro, y para todos los demás, qué demonios.


[menciones especiales]
Mon Ange (Harry Cleven, 2015)
¿POR QUÉ?: Porque es bellísima. porque es poesía en movimiento, y porque narra una historia encantadora y adorable. Y además en tono fantástico.
SE RECOMIENDA: Para los que piensan que el cine fantástico es todo igual.

The Lure (Agnieszka Smoczynska, 2016)
¿POR QUÉ?: Por lo amablemente perversa. Porque su feminismo lúdico es maravilloso, y porque es jodidamente loca y divertida.
SE RECOMIENDA: Esta es difícil, porque es muy rara. Lo fácil es decir que a los defensores a ultranza del cine independiente, supongo. Pero creo que todo el mundo debería probarla.

Colossal (Nacho Vigalondo, 2016)
¿POR QUÉ?: Porque me había mantenido de forma consciente lejos de cualquier información sobre ella y me sorprendió muy gratamente. Y sobre todo porque es una idea totalmente estúpida, pero acaba funcionando.
SE RECOMIENDA: A los amantes del Kaiju Eiga, pero bizarro. Y a los que un buen chiste no les amarga una película de hora y media.


[la peor de mi festival]
Kryptonita (Nicanor Loreti, 2015)
¿POR QUÉ?: Porque no entendía nada, por su estética horrenda, su ausencia de humor, y porque su chascarrillo sobre la Liga de la Justicia no acaba de llenar una película aunque lo pretendan mezclar con otros tipos de géneros cinematográficos.




yume

Sitges 2016: día 9 [sábado 15]

cartell_p2016




sábado 15

A efectos prácticos, para la prensa el sábado es el último día de Festival, ya que el candancio y la acumulación de películas hace muy difícil pensar en disfrutar de las maratones del domingo. Así que bienvenidos a la última entrada del diario de este Sitges 2016.


limehouse golem
The Limehouse Golem (Juan Carlos Medina, 2016)
Con un diseño de producción apabullante, una fotografía deliciosa, y un elenco de grandes nombres, The Limehouse Golem pretende ser una maquinaria de relojería, bella y exacta, pero que bebe de demasiados sitios, demasiado identificables, como para destacar de verdad sobre las demás propuestas de ese estilo. Y no me refiero a clásicos del cine de horror británico con Jack the ripper como protagonista, ni a otras versiones más modernas y fallidas como From Hell. Hablo del argumento, que aunque basado en la novela homónima de Peter Ackroyd, remite a otras películas con temática de investigación criminal, con idéntica premisa, y sorprendente (en absoluto) giro final. Si bien argumentalmente me pareció fallida porque se pueden reconocer los patrones de la trama muy rápido, toda la parte artística, desde la escenografía a las actuaciones le otorgan un alto valor al conjunto final que puede pasar como una buena película a secas.


voyage of time
Voyage of Time (Terrence Malick, 2016)
Si Herzog se había montado un modesto guioncito con el fin de tener una excusa para fotografiar y rodar paisajes, Malick, después de su experiencia en El Árbol de la Vida, ha optado por no buscar excusas y dedicarse, junto a National Geographic, al documentalismo natural, y a la contemplación de la belleza sin más. Pero claro, armar un largometraje así de descontextualizado pierde profundidad, y valor cinematográfico, así que acaba articulando un panegírico a modo de anhelo o reproche a la mismísima Existencia, en una voz en off interpretada por la magnífica Cate Blanchett. El tono final de la cinta, que narra de manera desarticulada, y danzando entre formato cinematográfico y casero, el inicio y final del universo, centrándose en la vida en la Tierra, acaba siendo muy pesimista, al no recibir ninguno de los hijos de esta Existencia respuesta a sus deseos, preguntas y miedos, y aunque al final intenta aportar algo de esperanza, en ese retorno de la materia a su lugar de nacimiento en la singularidad del Big Crunch, la solemne y profunda voz de Blanchett, y las imágenes documentales de dramas humanos, no permiten demasiadas alegrías. Muy bella, e imponente, Voyage of Time es una película enorme, pero es aconsejable ir a verla descansado para no caer atrapado por su ritmo pausado y somnoliento.


arrival
Arrival (Denis Villeneuve, 2016)
Con un despliegue de seguridad desmesurado y rozando lo orweliano, con decenas de agentes de seguridad vestidos de traje y armados con cámaras de visión nocturna, Sitges presume de que ha conseguido la proyección de una de las películas más esperadas del año, Arrival , del aclamado Denis Villeneuve. El director ya había tenido las agallas de llevar a la gran pantalla un texto tan complicado como El Hombre Duplicado de José Saramago con Enemy, y ahora hace el doble mortal con tirabuzón y sin red al adaptar el cuento Story of Your Life de Ted Chiang. Y vuelve a salir victorioso del intento, porque es capaz de ser absolutamente fiel, y extraer lo mejor de la historia a pesar de su enrevesada estructura, y a la vez evitar perderse en los complicados juegos científicos del texto a través de una muy práctica voz en off. Pero me temo que ese es su triunfo y a la vez su fracaso, porque lo que hacía verdaderamente especial a Story of Your Life era esa descripción detallada de las dificultades de las bases de la comunicación interespecífica. Queda, en todo caso, una gran película, y muy emotiva incluso para los que ya conocíamos el final de la historia. Lástima quedara empañada por el excesivo despliegue de seguridad de Sony Pictures, y sobre todo por la espantosa calidad de la proyección. No es la primera vez que me quejo del proyector del Auditori, pero en Arrival era escandaloso. Con una película con muchos tonos claros y fríos, el brillo de la lámpara era tan bajo que incluso se perdían las facciones de los protagonistas en varios planos. Algunos malpensados afirmaban que ambas cosas estaban relacionadas, y que la mala proyección era un sistema de seguridad para evitar la distribución ilícita, pero váyase vd. a saber...


yoga hosers
Yoga Hosers (Kevin Smith, 2016)
Hay dos cosas que se habían convertido en habituales en el Festival de Sitges y que son capaces de arruinarte no sólo la proyección, si no, a veces, el día entero. Una eran los fallos del proyector, suceso que era entre cómico y lamentable, y que llegó un año hasta provocar que una película no tuviera pase, de tal era el retraso que se estaba generando. Este año hemos sido muy afortunados, y no he presenciado ninguno, ni he oído de ninguna sesión. Enhorabuena, pues. La otra cosa son los retrasos en sí. La gestión de los accesos, salidas, limpiezas varias, las largas presentaciones, o simples problemas técnicos hacen año tras año que las películas vayan fuera de horario con bastante facilidad. Este 2016 todo estaba yendo con una precisión germánica, aunque la mayoría de veces a costa de movilizar a la gente de las colas con modos y pasión de perro pastor de ovejas catalán. Aún así, enhorabuena Sitges, gran trabajo. Pero en cambio, el sábado se les descontroló bastante. El retraso afectó al Auditori, comprensible tras el despliegue de servicio secreto de Arrival , y desconozco la razón del enorme retraso de la Sala Tramuntana, pero Yoga Hosers arrancó muy muy tarde. Tanto que hizo que su corto previo fuera silvado profusamente porque iba a provocar que la película empezara todavía más tarde. Así que a media cinta de Kevin Smith tuve que abandonar, para poder llegar a tiempo a la siguiente sesión. Aunque es probable que hubiera salido igual, porque la película estaba siendo horrenda. Efectivamente, me han descubierto. Todo este rollo es porque no tengo nada más que decir de Yoga Hosers.


monster
The Monster (Bryan Bertino, 2016)
Una madre y su hija deben enfrentarse a un terrorífico monstruo cuando tienen una avería en su coche en una solitaria carretera de montaña. Con este sencillo argumento, Bryan Bertino, el director de The Strangers, vuelve a buscar las raíces del género para exponerlas simplificadas y sin grandes artificios, intentando crear en este caso una monster movie clásica en toda regla. Personajes psicológicamente torturados, se ven forzados a transformar su personalidad para enfrentarse ante un ser sobrenatural, del que no sabemos nada, con el objetivo de poder llegar al día siguiente con vida. Sencilla en su estructura (presentación, incidente, descubrimiento, flashbacks, enfrentamiento, resolución), es muy efectiva por su modestia, y por el cariño que han puesto en la creación de los efectos prácticos del monstruo. Por eso, mi película de despedida del Festival de este año puede llevar la cabeza bien alta. Quizá no es de las mejores del año, pero visto el nivel bastante mediocre del programa (no puedo decir que haya ninguna que me haya robado el corazón, y sí que la gran mayoría eran bastante correctas), acabar el Festival de Cinema Fantàstic de Catalunya con una película de monstruos, es un lujazo. Hasta el año que viene, Sitges.



yume